Su necesidad de perfeccionamiento la llevó a complementar sus conocimientos cursando la carrera de Diseño Gráfico en la Universidad de Buenos Aires (UBA), carrera que finalmente abandonó para comenzar este año una Licenciatura en Artes Visuales en el Instituto Nacional Universitario de Arte (IUNA), dedicándose paralelamente a la creación de novelas gráficas (manga) para editoriales en Europa y América. A ello se suma su paso en la dirección de arte para videojuegos, realizando trabajos para clientes como MTV, RealArcade, Playfirst y Comedy Central e incluso la invención su propio reality show de arte: “POP” y su webcomic ”FUFUCOMIC”, ganando además premios en competencias organizadas por Biiku Bunka Kyokai & Nippon Television Network y Udon Crew. Pero, ¿qué moviliza la energía y el talento de esta chica que se ha hecho un espacio en un mercado tan apetecido como el de la ilustración y el manga? Al respecto, conversamos con Gisela sobre su experiencia en las arenas de la creatividad.
Mako, ¿dirías que tu interés por el arte vino “de fábrica”?
Absolutamente y nunca me abandonó. Como todos los niños, dibujaba. Era lo que más me divertía y siempre andaba pidiendo que me prestaran algo para hacerlo cuando estaba fuera de casa.
¿Y cómo llegas al anime? ¿Qué te atrajo del mundo visual oriental?
El anime me atraía mucho, pero no notaba la diferencia conscientemente. Sólo sentía que me llamaba más la atención el dibujo de ciertas series. A los 12 años uní los puntos e investigué: eran series que venían de Japón, no “dibujitos chinos” como los llamaban los adultos. Me gustaba mucho la sensualidad del dibujo, la dinámica de las poses, la síntesis perfecta, los ojos enormes y expresivos y el brillo y esa exageración fantástica de algunas acciones.
¿Algún animé favorito que haya marcado tu ruta hacia esta estética?
A mis 13 años, apareció Sailor Moon y con ello otra vez, el brillo y la magia, esa síntesis que te engaña haciéndose pasar por “simplicidad”. Pensaba que sería una pavada para dibujar. “El ojo es: Curvita, circulito, rayita. ¡Re-fácil!” me dije, y acto seguido me dispuse a dibujar a la Sailor Moon más catastrófica de la historia. Recuerdo que miré el resultado espantada, pues a fin de cuentas era un desafío. Y yo me había encaprichado con que quería dibujar en ese estilo porque era bellísimo. Así es que practiqué por años hasta dominarlo. Por un tiempo llevé paralelamente una carpeta mitad de mi estilo antiguo, mitad Fan Art de Sailor Moon. Eventualmente me animé a hacer mis propios personajes en estilo manga y fui volcándome totalmente a dicha estética.
Y así fue como elegiste el seudónimo Mako Fufu…
Claro, justamente mi estilo manga se lo debo a Sailor Moon. Uno de los personajes principales, Sailor Júpiter, era mi favorita. Me sentía muy identificada. Era la más tomboy y alta del grupo, pero a la vez romántica. En la traducción se llamaba “Lita” que encajaba con mi nombre en diminutivo (“GiseLita”) y su apellido era su nombre original en japonés “Makoto”. Cuando empecé a chatear, lo usaba de nick. Y eventualmente empecé a firmar mis dibujos como “Mako”. Tiempo después, vi un capítulo de “Lenore” de Roman Dirge que me causó mucha gracia: Lenore va feliz por el bosque disfrazada de “Conejita FooFoo” aplastando criaturas con un mazo gigante, hasta que un hada cortamambo empieza a retarla y molestarla a cada rato. Se ve que me tocó alguna fibra sensible, y un día hice un autorretrato mío con ese disfraz y lo firmé “Mako Fufu”. Me gustó cómo sonaba. Era chistoso y memorable.
Técnicamente, ¿de qué manera has reforzado tu propuesta artística?
La verdad es que recién he comenzado la Licenciatura en Artes Visuales este año, porque descubrí que existía hace muy poco. Como en mi familia no hay artistas, nadie me supo guiar en este camino que ni yo sé cómo me surgió. Todos me decían “Que lindo dibujás, tenés que estudiar Diseño Gráfico”, algo que si bien intenté, sentía que no era lo mío. Por otro lado, cuando me volqué al estilo manga, tampoco era un boom, no había profesores que lo enseñaran. Por todo esto, terminé formándome a base de práctica. ¡Soy autodidacta y a mucha honra!
Ahora que tienes un estilo mucho más definido, cómo lo definirías…
Como sensual y expresivo. Si bien me enfoco en perfeccionarlo técnicamente de manera constante, lo que más me importa es que trasmita cierta emoción. Eso lo hace estar “vivo”.
Conceptualmente tus personajes e ilustraciones tienen distintas raíces. ¿Cuáles son las ramas en las que se divide tu trabajo?
Básicamente son tres: Los que hago por encargo, o por una imagen mental o inspiración clara. Son los más conscientes, con ideas bien específicas. Los que reflejan mi estado de ánimo o son una catarsis. Son una especie de terapia, puedo dibujar cosas que no puedo o no quiero decir y me liberan. Y finalmente los “inconscientes”, cuando estoy escuchando alguna clase o conferencia. Son como los “garabatos telefónicos”, los hago libremente y sin prestar atención.
Al parecer estás siempre alerta a lo que ocurre a tu alrededor. ¿Tienes referentes en tu vida personal y profesional?
Me gusta investigar un poco de todo y soy súper curiosa. Eso hace que me inspire constantemente. A veces me siento sobre estimulada por películas, videojuegos, música, series y revistas. También amo cómo dibujan Mutsumi Inomata y Hiroyuki Utatane, los tengo en un pedestal y admiro mucho a Tara McPherson, Junko Mizuno y Audrey Kawasaki.
Cómo pones en movimiento todas estas influencias en tu obra.
En general -a menos que sea un trabajo por encargo- improviso. Uso los materiales que tengo a mano y veo la pared que me tocó y me pongo a trabajar. Muchas veces tengo limitaciones de colores, materiales, espacio, tiempo y eso es lo que lo hace original y divertido.
También tienes una gran cercanía con el graffiti. ¿Qué te atrae del Street Art?
Así es, con el graffiti tengo una relación especial. Entro en trance y no me doy cuenta si pasé horas sin comer, “haciendo sentadillas” para cubrir la superficie o si me están sacando fotos. El graffiti me da paz, me desestressa y me mejora el humor. Además la obra una vez terminada queda expuesta al público de una forma muy libre. Pintar en la calle es la manera más directa de llegar a un público sumamente amplio y variado. No necesitás invitar a la gente a que venga a verte a la galería, directamente irrumpís en su cotidianeidad. Solamente necesitás el “ok” para pintar la pared (o la osadía para mandarte sin permiso). Ningún trámite de preselección, ninguna curaduría. Vas y plasmás directamente lo que sentís en un lienzo enorme para que lo encuentre el próximo transeúnte desprevenido. Les dejás un estímulo, y de alguna manera, el mensaje: “Hola, este es mi regalo. Es para vos, espero te guste. Que tengas un buen día” La gente se copa cuando te ve trabajando y te tiran buena onda, da mucho placer.
Volviendo a la ilustración y pensando en el mercado argentino, ¿cómo se moviliza éste en torno al arte y cuál ha sido el recibimiento de tu propuesta?
Para mí, está mejorando. Internet está haciendo que los artistas finalmente nos unamos, nos hagamos más fuertes y consigamos mejoras importantes en condiciones de trabajo y remuneración. En cuanto al mercado, siempre me fue más sencillo trabajar para otros países, ya que recién ahora las editoriales están modernizándose y dándose cuenta de que el manga es un estilo que atrae a mucho público. Antes, si quería trabajar para editoriales argentinas, tenía que cambiar el estilo. Me decían “no, este estilo japonés para libros no da”. Pero hace un par de años se fueron abriendo al punto que hoy en día tengo tres manuales de matemática de primaria con portadas con mis personajes y páginas de manga en su interior.
¡Me alegra esta apertura tan necesaria para tus proyectos!. Hablando de ellos, ¿cuál es tu preferido?
A nivel editorial hice unas cuantas cosas, pero lo que más me satisface es mi participación en el Artbook “Darkstalkers Tribute” de Capcom. Fuera de eso, también disfruté mucho de trabajar en el Arte Conceptual y Diseño de Personajes del videojuego “Mart Racer” de Wii. Y el arte urbano en general.
Hasta ahora tu trabajo ha sido ampliamente difundido en el extranjero, ¿pretendes presentar tu obra en otras partes del mundo? ¿Qué sigue en la ruta de Mako Fufu?
Ahora mismo estoy trabajando en un webcomic semanal, con mi propio guión (o más bien mis propias anécdotas) en www.fufucomic.com . Eventualmente quiero editarlo en papel. Cada dos meses -o un poco más- actualizo mi proyecto de videos de trabajos en proceso en www.youtube.com/makofufu. En futuro tengo en mente un álbum ilustrado, planeo viajar por el mundo y hacer murales; probar nuevas técnicas y soportes, y producir merchandising, por supuesto.
Enlace: www.makofufu.com.ar – www.FufuComic.com
- © Mako Fufu
- © Mako Fufu – Mural Mardel School
- © Mako Fufu – Comic06
- © Mako Fufu
- © Mako Fufu – La Calle Del Gato Que Pes
- © Mako Fufu – Linea C
- © Mako Fufu – Pegatina Congreso
- © Mako Fufu – Pegatina SAC3 Mardel
- © Mako Fufu – Skate Dia Libre
- © Mako Fufu – Spray Cns






















































