La idea de mostrar este mágico lugar -curiosamente desconocido por muchos de los habitantes de Estocolmo- se hizo cada vez más fuerte, por lo que meses después, regresó en compañía del diseñador industrial Fredrik Färg, reuniéndose con el director del museo, Lars-Erik Larsson, quien les explicó muy gráficamente la interesante historia detrás de sus muros. Desde entonces, surgió la idea de hacer una exposición de diseño en tan llamativas instalaciones, por lo que la dupla se comprometió a llevar a cabo una de las más interesantes apuestas expositivas de diseño contemporáneo: “20 designers at Biologiska”. Con motivo de la Stockholm Design Week 2011, creativos nacionales e internacionales, entre los que destacaron nombres como Duilio Forte, Valantin Loellman, Cate & Nelson y Cooper & Gorfer se dieron cita en este museo mostrando sus diseños más irreverentes.
La muestra fue todo un éxito al igual que esta sociedad entre Emma y Fredrik, quienes no dudaron en crear un estudio de diseño conjunto y dar rienda suelta a sus talentos trabajando –ya sea juntos o por separado- en el desarrollo de mobiliario comercial, objetos, identidad de marca, eventos y conferencias. Este año, ambos literalmente invadieron la versión número 61 de la Stockholm Furniture & Light Fair presentando “The Beyond Couture Bar”, un espacio para socializar donde los muebles ya no son sólo muebles, sino animales disfrazados en un entorno dominado por formas de hielo y piedra. Respecto a esta experiencia y sus nuevos proyectos junto a Fredrik conversamos con Emma Marga Blanche.
Emma, “The Beyond Couture Bar” fue uno de los espacios más llamativos de la Stockholm Furniture & Light Fair 2012. ¿Cómo se dio la posibilidad de trabajar en este proyecto?
Fuimos comisionados por la feria para hacer una exhibición de textiles y nos inspiramos en los extremos utilizados para presentar las telas en el mundo de la moda, donde las colecciones extravagantes son exhibidas en los desfiles en medio de enormes entornos fantásticos. Así es que decidimos crear un paisaje con formas de animales disfrazados, asientos de falda escocesa y hielo. ¡En el mundo de la moda está mucho más permitido estar loco que en el negocio del diseño!
¡Claramente! Y en tu caso, cómo se ha dado esta pasión tuya por diseñar…
Siempre he estado interesada en el arte, mi madre es una artista y lo que me gusta más acerca de nuestro trabajo es la libertad de poder ser creativos.
Fredrik y tú provienen de educaciones distintas, ¿cómo crees que ambas se potencian?
Es muy interesante porque Fredrik estudió en Suecia los primeros dos años como carpintero y luego hizo una maestría en diseño, lo cual es muy práctico ya que se centra en el material y la técnica, mientras que yo hice mi educación en Francia y mi atención se centra más en el concepto. Así es que nuestra manera de trabajar es completamente diferente por lo que se complementan a la perfección.
¿Cuál sientes es el plus de trabajar juntos como Studio Färg & Blanche?
Te entrega mucho más ser dos. Tratamos de mantener nuestro propio idioma, pero podemos ir más lejos, hablar de todo y ser muy honestos. ¡Es mucho más divertido!
Y qué los inspira al momento de diseñar…
Ambos estamos muy inspirados por la moda y los textiles así como por los nuevos u olvidados materiales por lo que tratamos de hacer experimentos de una manera elegante.
Resultado de dichos experimentos son “Rhubarb” y “Moon”, dos luminarias con mucho en común ¿no?
Así es, ambas lámparas son de material plegable, pero “Rhubarb” era más un experimento con las diferentes formas de trabajar dicha materialidad, mientras que “Moon” era una experimentación con tejido reflectante para encontrar una manera de conseguir un mayor efecto del mismo.
¿Y en el caso de Rock Chair?
Es una larga historia, cuando Fredrik hizo un intercambio estudiantil a Australia, no podía usar mucho el taller de madera. Por su formación como mueblista se sentía un poco frustrado, así es que decidió que debía volver a lo básico y no usar más herramientas que la caladora y la madera contrachapada para la construcción. Eso terminó transformándose en la silla Hedda. De vuelta a Suecia, él tenía dibujos de Hedda y buenas imágenes, postuló a una competición y ganó el premio a la mejor silla de madera del año. Pero nada sucedió. No se produjo y algunos años atrás hizo un remake y la simplificó haciéndola en cuatro piezas en vez de cinco. De esta forma nació la Rock Chair presentada recientemente en el Design House Stockholm.
Tras este recorrido creativo juntos, ¿poseen algún diseño o proyecto preferido?
Todo proyecto nos ha dado satisfacciones de una manera diferente, pero nuestra exposición “Beyond Couture” encargada por la Stockholm Furniture Fair, fue muy divertida de hacer, fue una locura porque todo fue hecho a mano aquí, en nuestro estudio.
¿Cuáles son los próximos pasos de Studio Färg & Blanche?
Justo ahora estamos haciendo un pedido de once sillas Recover para un proyecto de diseño de interiores. Además, estamos en conversaciones con diferentes productores para futuros proyectos y nos gustaría tener nuestra exposición “Beyond Couture” en otra parte.
Enlace: www.fargblanche.wordpress.com
- © AtlasTable
- © The Beyond Couture Bar
- © Museo Biologiska
- © Ceiling Lamp
- © Emma Marga Blanche y Fredrik Färg
- © Colección Succession – Gabinetes, taburetes y sillas híbridas con formas de extrañas criaturas
- © Colección Kilt
- © Colección de lámparas Line especialmente hecha para la muestra “”Beyond Couture”
- © Colección de lámparas Moon
- © Patrik Engström – Emma Marga Blanche y Fredrik Färg en el Museo Biologiska
- © La serie de lámparas Rhubarb crea un resplandor maravilloso y con ello un ambiente relajante
- © Rock Chair


























































